La niñez es una etapa con múltiples posibilidades. Los niños y niñas no necesitan grandes cosas para crecer sanos y felices, ellos mismos serán los responsables de su aprendizaje y desarrollo. Los pequeños no necesitan grandes cosas para crecer sanos y felices, necesitan tener el espacio y el clima adecuado para desarrollarse, para crear sus aprendizajes y para ser y llegar a ser ellos mismos. Nuestro deber como padres y educadores es ofrecerles el escenario adecuado para que su desarrollo se potencie, y llegue a ser óptimo. Para que crezcan en un entorno feliz y lleno de posibilidades que les permita ser niños y niñas felices, que lleguen a ser adultos emocionalmente sanos, logren sus metas y tengan recursos para enfrentarse a las dificultades.

  1. AFECTO. Los niños y niñas necesitan saber que les queremos. Ser conscientes de nuestro cariño y amor incondicional es imprescindible para su desarrollo y para su felicidad.
  2. ATENCIÓN. Prestar atención a lo que nos dicen y a lo que no nos dicen. Saber como son, que les preocupa, que les alegra es fundamental. Debemos atender sus necesidades y hacer que se sientan atendidos.
  3. ALEGRÍA. Las actitudes positivas son una forma de vida que se transmite. Los niños y niñas que crecen en un ambiente alegre, son más felices. La alegría proporciona el escenario ideal para su bienestar emocional.
  4. GUÍA. Los pequeños deben tener unas pautas para saber cuando hacen lo correcto. Nuestra labor es dejarles ser, dejarles que ellos se creen a sí mismos y construyan sus aprendizajes, pero proporcionándoles la guía y el ejemplo para seguir su camino.
  5. SEGURIDAD. La seguridad es importante para crecer sin miedos, para crecer libres y desarrollar una buena autoestima que será la base de su bienestar y de su felicidad.
  6. COHERENCIA Y CONSTANCIA. Los pequeños necesitan coherencia en las normas y constancia. Deben entender el sentido de las mismas y para ello estas han de tener sentido y permanecer.
  7. TIEMPO Y RESPETO. Los niños y niñas serán los protagonistas de su desarrollo, ellos mismos son los responsables. Cada uno necesita su tiempo para seguir su propio ritmo de desarrollo. Respetaremos sus tiempos y sus peculiaridades personales, ya que esto es lo que les hace especiales. Cada persona necesita su tiempo para llegar a ser.
  8. IMAGINACIÓN. La imaginación es fundamental para que los pequeños puedan ser niños y dar sentido a la realidad que les rodea. De esta forma desarrollan su creatividad y potencian sus aprendizajes y adquisiciones.
  9. JUEGO. El juego es la condición natural del niño/a. Dotar a los aprendizajes de valor lúdico y de juego, potencia sus adquisiciones. Debemos favorecer el juego ya que va a conformar el espacio ideal para su desarrollo óptimo.
  10. VALORES. Debemos proporcionar a los pequeños unos valores que guíen su conducta y actuación.